De un clavo en otro, monto una tienda de puntillas
Bueno, antes de empezar este escrito quiero aclarar que no soy psicóloga y que no poseo ningún conocimiento del comportamiento humano mas allá de lo poco vislumbrado en biología por lo que mis palabras aquí solo son un relato, una pequeña anécdota de la situación de Teresa, una amiga, coleccionista de clavos.
Teresa ha sido una loquilla desde pequeña y como muchas otras conocidas, su autoestima esta compuesta en un gran porcentaje del numero de adulaciones que recibe al día, así pues para Teresa se volvió fundamental tener alguien al lado que le diga lo bien que se ve con chandal, sumele a esto entonces que mi querida amiga se "enamora" de cualquier bolitron que le diga hola y se le aguante mas de tres horas. Para Tere la primera vez con cualquier papanatas es equivalente a una relación en la que el solo hecho de tener el facebook del sujeto ya le daba derechos sobre su vida y horarios.
Ya ustedes se imaginaran entonces cuanto tiempo le duraba un relajo a esta mujer, que cada 15 días estaba en una tusa nueva, que no duraba días ¡si no meses! En una de aquellos dramas amorosos relacionados con un barman que por alguna razón cayo en sus garras, alguien muy sabio le dijo a mi amiga que era muy simple, que un clavo sacaba otro clavo y ahí fue cuando Teresa enloqueció.
Imaginen ustedes la situación, tener una amiga que cada 15 días estaba con uno nuevo, siempre siendo la victima de los abusos de esos "malparados" que solamente se la querían "comer" a pesar de que compartieron 3 horas conociéndose a profundidad en aquella rumba del grill en la esquina. Al principio esto a nosotros sus amigos nos parecía positivo, ya nadie tenia que aguantarse el drama semanal, y finalmente Tere le cogió el gustico y la técnica al asunto y apenas le estaba terminando uno cuando ella ya estaba con el otro, lo que realmente la convirtió en la heroína de las parceras.
Sin embargo en el interior de ella algo pasaba, cada nuevo amor esporádico simplemente rompía un poquito mas de lo que ya estaba y cada nueva aventura destrozaba su corazón, el problema de Tere no eran los hombres, era ella, pues no había aprendido a reconocerse como la mujer valiosa que era y cada vez que un pendejo con el que se ilusionaba la dejaba sola, se sentía menos que las otras o así lo describe ella, el día que se sentó a recorrer el número de "relaciones" que había tenido pensó que ninguno había validó la pena, pensó que de clavo en clavo, ya tenia una colección de puntillas que tristemente ya no tenían que clavar, pues cada experiencia la volvió reacia al amor y paso de romántica empedernida a folladora extrema casual, que si bien no es malo según yo, para ella significa la aceptación de una declaración antes inconcebible de que el amor no existe.
Aunque no es una super historia (creo que much@s de nosotr@s tenemos un Tere en nuestro grupo social) la quería compartir porque me parecía injusto como mi amiga se reprochaba el haber tenido tantos hombres en su vida, en lugar de reflexionar en el porque se le habían vuelto una necesidad para soportarse. Creo que no importa con cuantos hombres este una mujer en su vida, nada de eso le quita valor. Lo que creo que si es un problema es que a estas alturas aún hayan personas empeliculandose solas, que utilicemos las debilidades del otro para nuestro placer, que pensemos que tener sexo con quien sea ya es equivalente a ser una pareja y que por una noche loca el caballero nos tenga que aguantar la intensidad.
Con esto tampoco quiero argumentar a los "malditos lisiados" que en mitad de la calentura de su cerebro inferior, dicen cualquier pendejada con tal de tener donde meter su pene y es que el decir la verdad de lo que desean no los hace menos, por el contrario les ahorra un mes de intensidad y permite que mujeres como Tere entiendan que no todo el mundo tiene sexo porque quiere iniciar una relación, que no lo tiene que dar para demostrar que quiere a alguien, que el sexo para muchos no es equivalente a "hacer el amor" y que el enamorarse en 3 minutos exceptuando algunos casos, solo se da en las películas.
Creo que como mujeres y seres humanos tenemos el derecho de ser románticas empedernidas y todo lo demás hasta folladoras casuales extremas ¿A quién le importa como conseguimos felicidad? lo importante es que realmente disfrutemos de lo que hacemos, que no suceda para demostrarnos a nosotras mismas cosas a veces tontas (en el caso de Tere - según ella- que era hermosa y alguien a quien amar, no un polvo fácil) pues en ese caso es donde estamos mal, lo que somos y como nos sentimos respecto a nosotras mismas, no debe depender de lo que nos digan, si no del como nos percibimos, de como nos tratamos y del autoconocimiento.
Teresa ha sido una loquilla desde pequeña y como muchas otras conocidas, su autoestima esta compuesta en un gran porcentaje del numero de adulaciones que recibe al día, así pues para Teresa se volvió fundamental tener alguien al lado que le diga lo bien que se ve con chandal, sumele a esto entonces que mi querida amiga se "enamora" de cualquier bolitron que le diga hola y se le aguante mas de tres horas. Para Tere la primera vez con cualquier papanatas es equivalente a una relación en la que el solo hecho de tener el facebook del sujeto ya le daba derechos sobre su vida y horarios.
Ya ustedes se imaginaran entonces cuanto tiempo le duraba un relajo a esta mujer, que cada 15 días estaba en una tusa nueva, que no duraba días ¡si no meses! En una de aquellos dramas amorosos relacionados con un barman que por alguna razón cayo en sus garras, alguien muy sabio le dijo a mi amiga que era muy simple, que un clavo sacaba otro clavo y ahí fue cuando Teresa enloqueció.
Imaginen ustedes la situación, tener una amiga que cada 15 días estaba con uno nuevo, siempre siendo la victima de los abusos de esos "malparados" que solamente se la querían "comer" a pesar de que compartieron 3 horas conociéndose a profundidad en aquella rumba del grill en la esquina. Al principio esto a nosotros sus amigos nos parecía positivo, ya nadie tenia que aguantarse el drama semanal, y finalmente Tere le cogió el gustico y la técnica al asunto y apenas le estaba terminando uno cuando ella ya estaba con el otro, lo que realmente la convirtió en la heroína de las parceras.
Sin embargo en el interior de ella algo pasaba, cada nuevo amor esporádico simplemente rompía un poquito mas de lo que ya estaba y cada nueva aventura destrozaba su corazón, el problema de Tere no eran los hombres, era ella, pues no había aprendido a reconocerse como la mujer valiosa que era y cada vez que un pendejo con el que se ilusionaba la dejaba sola, se sentía menos que las otras o así lo describe ella, el día que se sentó a recorrer el número de "relaciones" que había tenido pensó que ninguno había validó la pena, pensó que de clavo en clavo, ya tenia una colección de puntillas que tristemente ya no tenían que clavar, pues cada experiencia la volvió reacia al amor y paso de romántica empedernida a folladora extrema casual, que si bien no es malo según yo, para ella significa la aceptación de una declaración antes inconcebible de que el amor no existe.
Aunque no es una super historia (creo que much@s de nosotr@s tenemos un Tere en nuestro grupo social) la quería compartir porque me parecía injusto como mi amiga se reprochaba el haber tenido tantos hombres en su vida, en lugar de reflexionar en el porque se le habían vuelto una necesidad para soportarse. Creo que no importa con cuantos hombres este una mujer en su vida, nada de eso le quita valor. Lo que creo que si es un problema es que a estas alturas aún hayan personas empeliculandose solas, que utilicemos las debilidades del otro para nuestro placer, que pensemos que tener sexo con quien sea ya es equivalente a ser una pareja y que por una noche loca el caballero nos tenga que aguantar la intensidad.
Con esto tampoco quiero argumentar a los "malditos lisiados" que en mitad de la calentura de su cerebro inferior, dicen cualquier pendejada con tal de tener donde meter su pene y es que el decir la verdad de lo que desean no los hace menos, por el contrario les ahorra un mes de intensidad y permite que mujeres como Tere entiendan que no todo el mundo tiene sexo porque quiere iniciar una relación, que no lo tiene que dar para demostrar que quiere a alguien, que el sexo para muchos no es equivalente a "hacer el amor" y que el enamorarse en 3 minutos exceptuando algunos casos, solo se da en las películas.
Creo que como mujeres y seres humanos tenemos el derecho de ser románticas empedernidas y todo lo demás hasta folladoras casuales extremas ¿A quién le importa como conseguimos felicidad? lo importante es que realmente disfrutemos de lo que hacemos, que no suceda para demostrarnos a nosotras mismas cosas a veces tontas (en el caso de Tere - según ella- que era hermosa y alguien a quien amar, no un polvo fácil) pues en ese caso es donde estamos mal, lo que somos y como nos sentimos respecto a nosotras mismas, no debe depender de lo que nos digan, si no del como nos percibimos, de como nos tratamos y del autoconocimiento.
Comentarios
Publicar un comentario